6 de enero de 2026
Descubren mecanismos clave en la propagación del Parkinson: qué significa para los tratamientos

Un equipo internacional de científicos identificó cómo ciertas proteínas permiten que la enfermedad avance entre neuronas
De ellas, 16 proteínas demostraron la capacidad de unirse a esta molécula, pero dos en particular —mGluR4 y NPDC1—, destacaron al encontrarse de forma natural en las neuronas dopaminérgicas de la sustancia negra, la región cerebral más afectada en el Parkinson.
Al inyectarles α-sinucleína mal plegada, los ratones modificados se mantuvieron libres de los signos motores propios del Parkinson, a diferencia de los ratones no modificados, que sí desarrollaron síntomas evidentes y acumularon la proteína en el cerebro.
La enfermedad de Parkinson no solo plantea un desafío clínico, sino también social. Siempre de acuerdo con estos expertos, las cifras del crecimiento poblacional de adultos mayores reflejan la urgencia de desarrollar terapias verdaderamente modificadoras del curso de la enfermedad.
El propio Strittmatter subrayó: “La α-sinucleína mal plegada es la característica patológica de la enfermedad de Parkinson. Si entendiéramos cómo penetra en las neuronas, quizá podríamos bloquear o ralentizar la progresión de la enfermedad”. Insistió en la necesidad de desentrañar el mecanismo de transmisión para lograr avances significativos y sostuvo: “Necesitamos comprender el mecanismo molecular de su propagación”.
La especificidad del proceso quedó evidenciada cuando los investigadores documentaron que la mayor parte de las proteínas de membrana analizadas no se asociaron a la α-sinucleína. Solo un subconjunto muy reducido lo hizo, y especialmente las proteínas identificadas en las neuronas afectadas por el Parkinson.De acuerdo con los resultados, actuar sobre estos mecanismos de propagación podría aportar estrategias de intervención que fueran más allá del tratamiento sintomático. Así lo señala el equipo de Yale, para quienes intervenir preventivamente en la transferencia de la α-sinucleína representa una vía prometedora para ralentizar la evolución de la enfermedad.


