23 de junio de 2025
Alerta pyme: caída del consumo, falta de crédito y presión de costos complican la recuperación
Empresarios del sector advierten sobre la ausencia de incentivos, el encarecimiento de la financiación, el aumento de la informalidad y la necesidad de medidas urgentes para sostener la producción y el empleo
Uno de los ejes centrales que se repite en todos los testimonios es la crisis del consumo interno. “El mercado interno no se recompone. Sigue cayendo el consumo masivoâ€, dijo a Infobae Daniel Rosato, presidente de Industriales Pymes Argentinos (IPA). Este retroceso afecta tanto a quienes producen bienes de consumo como a quienes fabrican bienes de capital, que además compiten con productos importados más económicos.
Fabián Castillo, presidente de la Federación de Comercio e Industria de la Ciudad de Buenos Aires (Fecoba), coincidió: “Cuando hacemos el desagregado por sector, el que estamos nosotros, que estamos en el cambio de temporada, no vendimos. El DÃa del Padre fue muy duro, comparable al año de pandemiaâ€. La percepción es compartida por empresarios del rubro comercial: “Las ventas son catastróficas, especialmente en eventos clave. La gente no tiene un peso en el bolsilloâ€, contó un referente pyme que prefirió no ser identificado.Según el informante, hay diferencias según tipo de actividad. “La industria sensible, como la manufacturera, que genera mano de obra intensiva, no puede ajustar salarios porque no hay rentabilidad. Las consecuencias se trasladan a la caÃda de ventas. Es el trabajador el que va a la góndola y consumeâ€, explicó. En cambio, “la agroindustria todavÃa se sostiene por las exportaciones y puede crecer un poco másâ€.
La falta de rentabilidad es una constante. “Algunos sectores apenas alcanzan el punto de equilibrio, sin margen. Se está produciendo en muchos casos sin rentabilidad. Cuando cae la demanda, hay mayor competencia y no pueden bajar los preciosâ€, explicó Rosato. Si bien destacó como positivo que algunos insumos hayan bajado de precio, como el acero o el plástico, esto no ha sido suficiente para mejorar el panorama.Castillo apuntó en el mismo sentido: “Le pedimos al Banco Central que obligue a bajar las tasas. Hoy El empleo es otro frente de tensión para las pymes. Si bien el sector es uno de los principales generadores de trabajo, las condiciones actuales desalientan la contratación.
Castillo sumó: “Buscamos la equidad entre el empleador y el empleado, pero las pymes son las que más sufrimos este tema. No se está tomando personalâ€.
A ello se suma el crecimiento de la informalidad. “Uno ve en los datos que no entran nuevas empresas a la formalidad, porque se van directo al mercado negroâ€, dijo el presidente de Fecoba. “En ese marco, las pymes formales enfrentan asà una desventaja competitiva notableâ€, agregó.Otro obstáculo relevante es la burocracia para operar, exportar o importar. “El cuarto problema que tenemos es la alta burocraciaâ€, subrayó Castillo. Como parte de las acciones para aliviar esta carga, Fecoba se prepara para lanzar un convenio “Punto Pymeâ€, que funcionará como ventanilla única de trámites vinculados a comercio exterior y regulaciones.El precio de la energÃa, especialmente el gas, sigue siendo una preocupación para las pymes industriales. “Tenemos un gas caro, considerando que somos productores. Donde podrÃamos tener una mejora, no la estamos teniendoâ€, cuestionó Rosato. También destacó que los impuestos no bajan, lo que suma otra carga a un sector que ya opera con baja rentabilidad.El futuro inmediato aparece como difuso. “Hay mucha incertidumbre. No se sabe qué va a pasar. Mientras las empresas estén trabajando al punto de equilibrio, sin rentabilidad, y no mejoren los salarios, no sabemos qué va a pasarâ€, expresó Daniel Rosato.“No vemos soluciones para el sector productivo, como mejoras en el financiamientoâ€, concluyó. A pesar de ello, mantiene una cuota de esperanza: “Puede ser que en algunos meses cambie la situación interna y también el escenario internacionalâ€.
La falta de rentabilidad y de perspectivas claras para los próximos meses genera incertidumbre y desalienta la inversión y el empleo. Mientras tanto, el sector insiste en la necesidad de medidas concretas que promuevan la actividad económica, reduzcan los costos financieros y fomenten el desarrollo de las pequeñas y medianas empresas, que siguen siendo el motor de la economÃa real.