23 de junio de 2025
Cómo los ataques contra Irán forman parte de una lucha global mucho mayor
Putin y los ayatolás quieren exactamente el mismo tipo de mundo: un mundo seguro para la autocracia, seguro para la teocracia, seguro para su corrupción
En mi opinión, la invasión de Ucrania por parte de Vladimir Putin en 2022, con el único objetivo de borrar su democracia del mapa y absorberla en Rusia, y los ataques contra Israel en 2023 por parte de Hamás y los aliados de Irán en LÃbano, Yemen e Irak fueron manifestaciones de una lucha global entre las fuerzas de la inclusión y las fuerzas de la resistencia.
Las fuerzas de la inclusión se habÃan ido fortaleciendo de manera constante. En 2022, Ucrania estaba cada vez más cerca de unirse a la Unión Europea. Esta habrÃa sido la mayor expansión de una Europa unida y libre desde la caÃda del Muro de BerlÃn en 1989, ya que habrÃa añadido a Occidente una enorme potencia agrÃcola, tecnológica y militar y habrÃa dejado a Rusia más aislada —y más desfasada con respecto a su propio pueblo— que nunca.
En resumen, Ucrania parecÃa dispuesta a unirse a Occidente e Israel parecÃa dispuesto a unirse a Oriente.
¿Qué ocurrió entonces? Putin invadió Ucrania para detener el primer movimiento, y Hamás y otros aliados de Irán atacaron Israel para detener el segundo.Es la misma guerra. Putin y los ayatolás quieren exactamente el mismo tipo de mundo. Un mundo seguro para la autocracia, seguro para la teocracia, seguro para su corrupción; un mundo libre de las brisas de las libertades personales, el estado de derecho y la libertad de prensa; y un mundo seguro para el imperialismo ruso e iranà contra vecinos de mentalidad independiente.
China siempre ha tenido un pie en cada bando. Su economÃa depende de un mundo inclusivo, saludable y en crecimiento, pero sus lÃderes polÃticos también han mantenido fuertes lazos con el mundo de la resistencia. Asà que PekÃn juega en ambas ligas: compra petróleo a Irán, pero siempre le preocupa que, si Irán consigue una bomba nuclear, algún dÃa pueda dar una copia a los separatistas musulmanes de Xinjiang.Ahora veamos esta lucha desde un punto de vista puramente mediooriental.
En este caso, tengo una perspectiva muy personal. Por pura coincidencia, comencé mi carrera como corresponsal extranjero novato para UPI en Beirut en 1979.Y asà comenzó una titánica lucha regional entre las fuerzas de la inclusión y la resistencia en Oriente Medio. Por un lado estaban los Estados que estaban dispuestos a aceptar a Israel, siempre y cuando avanzara con los palestinos, y que también buscaban integrar la región más Ãntimamente con Occidente y Oriente. Por otro lado estaban las fuerzas de resistencia lideradas por Irán, los Hermanos Musulmanes y varios movimientos sunÃes puritanos y yihadistas que se incubaron originalmente en la Arabia Saudà posterior a 1979 y más tarde extendieron su influencia a las mezquitas de toda la región.
Todos ellos buscaban expulsar las influencias occidentales de la zona, acabar con la existencia de Israel y derrocar a los gobiernos proestadounidenses, como los de Jordania, Egipto y la familia gobernante saudÃ.Hace un par de años, cité a Nadim Koteich, analista polÃtico libanés-emiratà y director general de Sky News Arabia, quien dijo que la red de resistencia iranà buscaba “tender puentes entre milicias, rechazistas, sectas religiosas y lÃderes sectariosâ€. El objetivo era crear un eje antiisraelÃ, antiamericano y antioccidental que pudiera presionar simultáneamente a Israel en Gaza, Cisjordania y la frontera con el LÃbano, asà como a Estados Unidos en el Mar Rojo, Siria, Irak y Arabia Saudà desde todas las direcciones.
Por el contrario, añadió Koteich, Estados Unidos, sus aliados árabes e Israel buscaban tejer e integrar mercados globales y regionales —en lugar de frentes de batalla— que contaran con conferencias de negocios, organizaciones de noticias, élites, fondos de inversión, incubadoras tecnológicas y rutas comerciales importantes. Esta red de inclusión trascendió las fronteras tradicionales, “creando una red de interdependencia económica y tecnológica que tiene el potencial de redefinir las estructuras de poder y crear nuevos paradigmas de estabilidad regionalâ€, afirmó Koteich.Por cierto, nadie lo sabe mejor que el nuevo y frágil gobierno democrático de Siria, que se ha mostrado reacio a condenar el bombardeo de Irán por parte de Israel. Esa es una señal de que los sirios saben quién mantuvo en el poder a su tirano, Bashar Assad, durante todos esos años: Irán.
La otra condición previa fue la aparición del prÃncipe heredero Mohammed bin Salman de Arabia Saudà en los últimos ocho años. Su misión, aunque nunca se ha expresado con tantas palabras, ha sido revertir las tendencias puritanas que se apoderaron de Arabia Saudà y que se exportaron, tras el fallido golpe de Estado de los yihadistas, cuando la familia gobernante saudà trató de protegerse de una repetición haciendo que Arabia Saudà y la región fueran más religiosas.
No hago predicciones sobre lo que sucederÃa en Irán si cayera el régimen. PodrÃa ser un caos sobre otro caos. También podrÃa ayudar a liberar al pueblo iranà y a sus vecinos de la inestabilidad provocada por Irán.
Creo firmemente que dos (y a veces tres) cosas contradictorias pueden ser ciertas al mismo tiempo. Y una de esas dualidades hoy en dÃa es que Israel es una democracia con mucha gente que quiere formar parte del mundo de la inclusión. Pero tiene un gobierno mesiánico que es el más extremo de su historia y aspira abiertamente a anexionar Cisjordania y posiblemente también Gaza. Esa aspiración es una amenaza fundamental para los intereses estadounidenses, los intereses de Israel y los intereses de los judÃos en todo el mundo.
Si queremos que las fuerzas de la integración triunfen en esta región, lo que Trump ha hecho hoy en el ámbito militar es necesario, pero no suficiente.
Si Trump puede combinar la reducción del poder de Irán con la construcción de una solución de dos Estados —y ayudar a Ucrania a resistir a Rusia con la misma determinación con la que ayuda a Israel a resistir a Irán—, hará una contribución real a la paz, la seguridad y la inclusión tanto en Europa como en Oriente Medio que serÃa histórica.