29 de octubre de 2025
Civiles trasladaron más de 60 cadáveres a una plaza de Río de Janeiro: los hallaron en una zona boscosa
Los cuerpos fueron encontrados entre los complejos del Alemão y de la Penha, donde se llevó a cabo la operación policial más letal de la historia del estado. La cifra oficial de muertes ascendió a 132. IMÁGENES SENSIBLES
Uno de los cuerpos no tenÃa cabeza. La misma fue transportada en una bolsa. En medio de la conmoción, uno de los presentes gritó a los familiares: “Es uno de cabello rojoâ€. Las manos del cadáver estaban cerradas, apretando césped.
Los cuerpos, alineados en la plaza, estaban rodeados de habitantes del barrio que intentaban identificar a sus familiares y conocidos. Una mujer gritaba: >Junto a los cuerpos, mujeres lloraron y se abrazaron tras identificar a los muertos. Una de ellas afirmó: “Mi hijo“.El activista Raull Santiago informó que la exposición de los cuerpos fue solicitada por los familiares, con el fin de mostrar en qué condiciones fueron hallados. “Una escena que entra para la historia de terror de Brasilâ€, expresó. En la noche, la tensión persistÃa. Una mujer paseaba con su perro por la Praça Varnhagen, en Tijuca, y comentó a O Globo: “Los bares y restaurantes de la zona estuvieron cerrados, y las calles habituales del entretenimiento nocturno lucieron desiertas.La autoestrada Grajaú-Jacarepaguá, importante vÃnculo entre la Zona Norte y la Sudoeste, también se mantuvo cerrada, lo que llamó especialmente la atención. Esta vÃa, que recorre comunidades bajo control del Hacia las 3:30 de la madrugada, el Centro de Operações e Resiliência do Rio (Cor-Rio) anunció que todas las vÃas quedaron liberadas, siendo la última la mencionada Grajaú-Jacarepaguá.
“Solo estoy de paso, porque necesitaba comprar algo urgente en el mercado, pero estoy apurado. En una noche cualquiera, estarÃa viendo un partido en una mesa, pero hoy me quedo en casaâ€, explicó un vecino al medio local G1.
Establecimientos de servicio 24 horas, como farmacias y cerrajerÃas, también cesaron actividades.
