29 de diciembre de 2025
Allanaron al director del Servicio Penitenciario Federal por presuntos vínculos con una empresa que provee comida en mal estado a los presos
Se trata de Fernando Martínez, en el cargo desde 2024. Lo investiga el juez federal de Lomas de Zamora Federico Villena, quien sospecha que el SPF permitió la cartelización del servicio de alimentación a los detenidos
Al comprobar que no era el celular que buscaban, los oficiales de Justicia requirieron, por orden del juez, que entregue el que correspondÃa. Sin embargo, MartÃnez adujo, sorpresivamente, que lo habÃa “extraviado†ese mismo dÃa.
El allanamiento en la oficina del director del SPF, que asumió su cargo en 2024, nombrado por la entonces ministra de Seguridad Patricia Bullrich, se ejecutó a las 11.30 de la mañana del viernes y los resultados de la investigación sobre la trazabilidad del celular “perdido†sorprendieron todavÃa más al juez horas después, cuando le entregaron el informe: la última señal de conexión habÃa sido ese mismo dÃa, una hora antes del allanamiento.
“O fue mucha casualidad o alguien le avisó que iban a allanarâ€, ironizó una fuente con acceso a la investigación, e incluso fue más allá: “Villena podrÃa haber detenido ahà mismo a MartÃnez, porque lo que hizo fue muy grave, pero evidentemente prefirió no generar un escándalo institucional, total tiene tiempo para seguir investigandoâ€.
Para entender por qué el juez federal de Lomas de Zamora emprendió esta cruzada hay que remontarse años atrás cuando, tras un habeas corpus que denunciaba comida en mal estado en el penal de Ezeiza, Villena falló contra la proveedora del servicio de aquel momento, la empresa Foodrush, y le prohibió volver a participar de una licitación.
Villena estableció un protocolo y ordenó auditar la producción de los alimentos, pero los problemas continuaron y los presos mantuvieron su reclamo por el estado de la comida. Los defensores oficiales comunicaban al Juzgado las impresiones de los presos: comer esos alimentos les resultaba imposible, “eran absolutamente asquerososâ€, según contó una fuente del caso, mientras el SPF y la empresa lo negaban y poco más aseguraban que la comida era fantástica.
Asà las cosas, el juez de Lomas de Zamora condenó a Foodrush al castigo de no poder presentarse más para una licitación ante el Servicio Penitenciario Federal en ninguna cárcel federal del paÃs.
A poco de empezar a entregar alimentos, volvieron los habeas corpus al despacho de Villena. Con Bio Limp pasaba lo mismo que con Foodrush. Nadie querÃa comer de esos platos. Entonces, el magistrado reabrió la causa en noviembre pasado bajo la carátula de “Envenenamientoâ€.
“Fueron a la cárcel y detectaron, a través de sus chapas patentes, que los camiones que usaba Bio Limp eran de Foodrushâ€, contó una fuente cercana al caso. A partir de eso, Villena ordenó varios allanamientos en Bio Limp y comprobó que no sólo “compartÃa†los camiones con la empresa sancionada sino que los empleados de la cocina de una empresa habÃan sido los mismos que la empresa anterior y, entre toda la documentación que todavÃa no analizaron, hallaron por ejemplo facturas de Biolimp a Foodrush por alrededor de 150 millones de pesos.En los pasillos del Juzgado Federal N° 1 de Lomas de Zamora aseguran que Villena tiene elementos para ir contra el Servicio Penitenciario Federal, que no podÃan no saber que Bio Limp era una pantalla para que siguiera con el negocio Foodrush y sortearan su propia decisión judicial.
“El allanamiento empezó a las 11, el funcionario llegó 11.30 y su teléfono se apagó a las 10.15. Le avisaron del procedimiento, apagó el aparato y fue con otro. Fueron a tratar de buscar el celular y, mientras tanto, retuvieron a MartÃnezâ€, contó una fuente ligada al caso que aportó otro dato inquietante: el director del SPF se estaba moviendo a bordo de una camioneta a nombre deMientras tanto, la fiscal federal Cecilia Incardona pidió la nulidad de todo lo actuado por Villena por considerar que habilitó medidas en un dÃa inhábil, que no mandó a sortear el juzgado tras la reapertura de la causa por la comida en mal estado y que no tenÃa motivos para secuestrar el teléfono de MartÃnez.
Consultado por este medio, Federico Villena prefirió no hacer comentarios, pero aclaró que, teniendo en cuenta que el SPF depende de Seguridad de la Nación, se comunicó con la ministra, Alejandra Monteoliva, y que tuvo una “excelente predisposición†y le dio todo su “apoyoâ€.