COSQUíN 2026
27 de enero de 2026
Cosquín 2026: la segunda luna confirmó que en el festival todo es posible

Cruces inesperados, homenajes cargados de emoción y una paleta musical diversa marcaron una noche inolvidable en la Plaza Próspero Molina, con momentos que sintetizan el espíritu único del Festival Nacional de Folklore.
Por Alejandro Iena – con la colaboración de Adolfo “Cholo” Roldán
La segunda luna del Cosquín 2026 fue una verdadera celebración de lo imprevisible. Con encuentros que nadie había anunciado y que sólo pueden darse en este escenario, la noche dejó en claro por qué el festival sigue siendo un territorio donde la tradición convive con la sorpresa y la emoción. “Esto es Cosquín, hermano”, le dijo Nahuel Pennisi a Raly Barrionuevo en pleno escenario, y esa frase terminó siendo la mejor definición de lo vivido.
La jornada fue seguida de cerca por Alejandro Iena, con la colaboración de Adolfo “Cholo” Roldán, en la cobertura especial para Radio TV Claro de Luna, registrando cada cruce y cada momento destacado de una luna que volvió a demostrar la vigencia y la amplitud del folklore.
El comienzo tuvo un clima íntimo y profundo con las palabras de Hugo Rivella en la apertura del Rincón de los Poetas. Luego, el Dúo Coplanacu celebró los 40 años de su debut en Cosquín, con una actuación cargada de memoria y presente. Julio Paz y Roberto Cantos recorrieron clásicos, presentaron canciones nuevas y compartieron el escenario con invitados como Jimena Romero Paz y el joven tucumano Nacho Cuellar, que emocionó con una sentida versión de La luna en tu pelo. La ovación final selló un regreso a la altura de su historia.
Uno de los momentos más celebrados fue la presentación de Nahuel Pennisi, quien volvió a desplegar su sensibilidad atravesando zambas, canciones populares y hasta guiños al cuarteto. El punto más alto llegó con la invitación a Raly Barrionuevo para interpretar juntos Doña Ubenza, en una versión tan espontánea como conmovedora.
La noche también tuvo espacio para el homenaje y la diversidad: Flor Castro y Rocío Villegas rindieron tributo al compositor riojano Ramón Navarro; la coscoína Paola Bernal, acompañada por Joel Costas, Pampi Torre y la danza, volvió a emocionar a su gente; y la pareja platense Carolina Gerez y Lucas Coliluan, ganadores del Pre Cosquín en baile estilizado, aportó brillo y técnica a la velada.
Tras la colorida presentación de la Delegación de Brasil, llegó el turno de Raly Barrionuevo, que cautivó a la plaza con su manera única de decir la zamba. El ida y vuelta con Pennisi se repitió, esta vez con una versión estremecedora de Zamba de usted y Seremos agua. Más tarde, el homenaje a los Hermanos Ábalos, junto a Pato Herrera y Marina Ábalos, y el cierre con De mi madre dejaron a la plaza en un silencio emocionado antes de la gran ovación.
Uno de los grandes atractivos de la noche fue la esperada presencia de Cazzu, que debutó en Cosquín con un espectáculo especialmente pensado para el festival. La artista jujeña combinó malambo, canciones de su disco Latinaje, clásicos de su etapa más trapera y un segmento bailable que hizo vibrar a la plaza. El momento más emotivo llegó con la invitación a Los Nombradores del Alba para interpretar Me tocó perder y, luego, el himno Zamba para olvidarte, que este año cumple 50 años desde su estreno en Cosquín. La entrega del poncho coscoíno y el estreno del tema Jujuy coronaron una presentación histórica.
Antes del cierre, Facundo Toro mostró otra faceta del festival: pasó de la intimidad de la zamba junto a su hermano Claudio a la fiesta popular con La Mosca, en un cruce que sintetizó el espíritu abierto y plural de esta edición.
La segunda luna de Cosquín 2026 volvió a confirmar que el festival es mucho más que una grilla de artistas: es un espacio donde las generaciones se encuentran, los géneros dialogan y la emoción aparece cuando menos se la espera. Porque, como quedó claro una vez más, en Cosquín todo puede pasar.



