CLARO DE LUNA
20 de septiembre de 2026
Salud mental: Rafael Del Pazo advirtió sobre una sociedad “más irritable e intolerante”
El psiquiatra habló con Clarito Rios en Radio TV Streaming Claro de Luna sobre el aumento de los suicidios, el estigma en torno a la consulta psiquiátrica, los efectos de la situación socioeconómica y la necesidad de fortalecer las redes de apoyo.
La salud mental atraviesa una problemática creciente que se manifiesta en distintos sectores de la sociedad. El aumento de los suicidios, las dificultades económicas, la incertidumbre laboral, el aislamiento y la falta de recursos para la atención son algunos de los factores que preocupan a los especialistas.
En diálogo con Clarito Rios en Radio TV Streaming Claro de Luna, el psiquiatra Rafael Del Pazo analizó el escenario actual y remarcó la importancia de detectar a tiempo los problemas de salud mental y de ampliar las redes de contención.
Psiquiatra y psicólogo: cuál es la diferencia
Del Pazo explicó que una de las diferencias fundamentales entre ambas profesiones radica en la formación. El psiquiatra es médico, realiza la carrera de Medicina y posteriormente una residencia o concurrencia en salud mental.
Esa formación le permite abordar la salud mental teniendo en cuenta también posibles causas o factores clínicos que pueden influir sobre el estado de ánimo, como una anemia o un hipotiroidismo.
El psicólogo, en tanto, cuenta con herramientas orientadas al acompañamiento y al tratamiento psicológico. “Viene preparado para apoyar, para tratar, para indagar la causa del problema y para darle también herramientas”, explicó el especialista.
En ese sentido, mencionó diferentes corrientes de abordaje, entre ellas el psicoanálisis, centrado en la interpretación del subconsciente, y las terapias cognitivo-conductuales o sistémicas, con una mirada más enfocada en la problemática puntual.
Una diferencia central, según remarcó, está vinculada con la prescripción de medicamentos: “Únicamente el médico puede medicar”.
El estigma alrededor de la consulta psiquiátrica
El psiquiatra también se refirió al estigma que todavía existe alrededor de la atención en salud mental, particularmente cuando se trata de consultar con un psiquiatra.
Según explicó, parte de esa resistencia está relacionada con experiencias históricas de sobremedicación y con la idea de que iniciar un tratamiento farmacológico implica necesariamente sostenerlo durante toda la vida.
Sin embargo, sostuvo que la medicación puede ser una herramienta temporal dentro de un tratamiento más amplio.
“La idea es que aprenda a manejarlo por sí mismo. Si necesita medicación en algún momento, que sea únicamente por ese tiempo y después retirarlo paulatinamente”, señaló.
Para Del Pazo, además, la sociedad atraviesa un escenario de creciente irritabilidad e intolerancia, mientras se detectan cada vez más problemas vinculados con la salud mental.
La preocupación por el aumento de los suicidios
Uno de los puntos centrales de la entrevista fue el crecimiento de los suicidios en Argentina.
De acuerdo con los últimos datos mencionados por el especialista, el año pasado fallecieron 5.209 personas por suicidio en el país, lo que representa una tasa cercana a 12 casos cada 100.000 habitantes.
Del Pazo comparó esa cifra con la registrada una década atrás. En 2016, los casos rondaban los 2.900, por lo que sostuvo que “como que se duplicó en una década la cantidad de suicidios que tenemos en nuestro país”.
También hizo referencia a la relación entre intentos y suicidios consumados y señaló, citando a la Organización Mundial de la Salud, que se produce aproximadamente un suicidio consumado cada 20 intentos.
Según los números mencionados durante la entrevista, en Argentina se registrarían alrededor de 286 intentos de suicidio por día, unos 104.000 al año.
Una problemática que afecta especialmente a los jóvenes
El especialista también puso el foco en las franjas etarias más vulnerables.
En 2022, señaló, el suicidio se convirtió en la principal causa de muerte entre las personas de 15 a 24 años. En 2024, esa situación también alcanzó al grupo de 25 a 34 años, superando a los homicidios y los accidentes como causa principal.
Entre los adolescentes y jóvenes, Del Pazo destacó la existencia de una mayor conciencia sobre la importancia de hablar de salud mental, aunque advirtió sobre la persistencia de factores como el bullying y el uso constante de las redes sociales y los teléfonos celulares.
La situación presenta además una diferencia según el género. De acuerdo con los datos mencionados por el psiquiatra, por cada cinco personas que consuman un suicidio, cuatro son varones y una es mujer. Los intentos, en cambio, serían más frecuentes entre las mujeres.
Del Pazo vinculó esa diferencia con los métodos utilizados y explicó que “el hombre es de hacer ese paso al acto más impulsivo y mucho más agresivo”, mientras que las mujeres suelen recurrir a métodos menos invasivos.
En el escenario provincial, indicó que Entre Ríos encabeza las estadísticas nacionales, mientras que Santa Fe se ubica en el séptimo lugar.
La situación económica y la incertidumbre laboral
Otro de los aspectos abordados durante la entrevista fue la relación entre la situación económica y la salud mental.
Del Pazo explicó que, en general, los pacientes no llegan al consultorio planteando directamente que su problema es económico. Sin embargo, esa situación suele aparecer posteriormente al profundizar en las causas del malestar.
“Si fuera por la plata no sería absolutamente lo verdadero; es por lo que desencadena, la falta de seguridad laboral”, sostuvo.
En ese sentido, señaló un incremento de las licencias laborales relacionadas con ambientes de trabajo más hostiles y con la incertidumbre respecto de la continuidad del empleo.
El especialista también marcó una diferencia con el perfil de las consultas de algunos años atrás. Mientras que durante la pandemia predominaban problemáticas relacionadas con el estrés postraumático y un incremento de las adicciones, actualmente aparecen con mayor fuerza otras situaciones vinculadas con la inseguridad económica y laboral.
Los adultos mayores y el abandono
Del Pazo también llamó la atención sobre la situación de los adultos mayores. Históricamente, explicó, este grupo presentó una elevada prevalencia de suicidio, aunque actualmente observa un fenómeno que definió como “muerte por abandono” o abandono propio.
Entre los factores mencionó la reducción de la cobertura de medicamentos, la pérdida de espacios recreativos y centros de día y el encarecimiento de los tratamientos.
La pérdida de actividades y de vínculos cotidianos puede profundizar el aislamiento y afectar el bienestar emocional de las personas mayores.
Los recursos para salud mental
El psiquiatra cuestionó además la disponibilidad de recursos destinados a la atención de la salud mental y consideró que son “ínfimos” dentro del presupuesto nacional.
Durante la entrevista mencionó, aunque con reservas sobre la cifra exacta, un monto aproximado de 4 millones de pesos por provincia al año, y cuestionó que la legislación vigente en materia de salud mental no haya sido acompañada por los recursos necesarios ni, según su planteo, por una consulta suficiente a los especialistas.
En cuanto a la infraestructura disponible en Santa Fe capital, describió una clínica pública de capacidad limitada y mencionó tres instituciones privadas: Creer, con unas 100 camas; La Merced, con alrededor de 50; y Mira y López, con aproximadamente otras 50.
Estas instituciones, además, reciben pacientes provenientes de distintos puntos del norte provincial.
El desafío de sostener los tratamientos
En su experiencia profesional, Del Pazo identificó uno de los principales temores de quienes trabajan en salud mental: que un paciente abandone el tratamiento o “se dé por vencido”.
Por eso destacó la importancia de construir una red de apoyo que no dependa exclusivamente del vínculo con un terapeuta.
El acompañamiento familiar, social y comunitario puede convertirse así en un componente importante para sostener los procesos de recuperación y evitar que una persona atraviese sola una situación de crisis.
“No podemos vivir solos”
Como reflexión final, el psiquiatra vinculó la salud mental con la manera en que las personas construyen sus vínculos y se relacionan con los demás.
En ese sentido, diferenció los conceptos de libertad y libertinaje y cuestionó las consecuencias de una sociedad cada vez más individualista.
“No podemos vivir solos, somos seres sociales, y es importantísimo, sobre todo hoy, para tener una salud mental lo más estable posible, que nos podamos relacionar y no pensemos que nos vamos a salvar solos”, concluyó Del Pazo.
Su planteo puso el foco en una dimensión que excede al consultorio: la importancia de recuperar los vínculos, fortalecer las redes de contención y entender la salud mental como una problemática que requiere respuestas profesionales, institucionales y comunitarias.