18 de abril de 2024
Ruggeri sorprendió con sus gustos musicales, cantó al aire, recordó una Navidad con Nannis y reveló cuánto le ofrecieron por una camiseta de Argentina
El campeón del mundo revivió algunas de sus historias relacionadas con su carrera en el fútbol y sorprendió al cantar en vivo
Oscar Ruggeri es uno de los sÃmbolos en la historia del fútbol argentino. Campeón del mundo con la Selección y ex defensor de Boca Juniors, River Plate, San Lorenzo y Real Madrid, entre otros, tiene grandes anécdotas con figuras como Diego Maradona y también supo armar un personaje en los programas de televisión.
En una entrevista con el programa de Migue Granados Soñé que volaba, el Cabezón mostró un costado desconocido al develar sus gustos musicales y hasta se animó a cantar uno de sus temas favoritos al aire. “La música me gusta, pero soy muy malo. Los veo cantar y me pregunto: ‘¿Cómo cantan asà tan fácil?’. Cómo me gustarÃa cantar asÃ, con esa facilidad. A mà me gusta RosalÃa, MarÃa Becerra y voy con el auto escuchando esoâ€, dijo al mismo tiempo que entonaba un fragmento de la canción Despechá de la cantautora española.
“A la mañana, cuando voy por la Panamericana parada me muevo un poquito y la gente te mira como diciendo este no está bienâ€, continuó y se agregó más artistas favoritos a su lista de reproducción como Camila Cabello, Luciano Pereyra, Diego Torres, Mick Jagger y Tina Turner. Incluso relató que con el cantante de los Rolling Stones se encontró en un bar de Brasil: “Veo que hay movimientos ahà afuera y veo que viene alguien groso. Me quedo atento y era Mick Jaggerâ€.
Otro de los recuerdos que fue desgranando Ruggeri en la descontracturada nota de la cual participaron Natalie Pérez y Lucas Fridman fue la vez que invitó a los jugadores argentinos que estaban en Europa a pasar la Navidad en su casa de España. El nacido en Corral de Bustos organizó la cena con su mujer e invitó a Diego Maradona, Claudio Caniggia, el Puma RodrÃguez y Nery Pumpido, entre otros, con sus respectivas familias.
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Lo que no habÃa advertido el ex futbolista era que no tenÃa suficientes platos, vasos y cubiertos para todos los invitados, por lo que debió comprar vajilla descartable. “Empezaron a llegar todos, Diego con Claudia y las nenas, y Caniggia presentó a Mariana Nannis por primera vez, era la expectativa. Apareció de vestido largo, pensaba que era la fiesta del Rey de España, nosotros parecÃamos unos cirujasâ€, comenzó.
La historia continuó en la mesa navideña, con los pavos que habÃa comprado Ruggeri para comer. El problema era que el Cabezón no tenÃa una cuchilla para cortar la carne. Hasta que apareció Maradona para salvar la situación: “Agarró el pavo de las dos patas y lo descuartizó. Entonces preguntaba: ‘¿Qué querés, pata?’ Y la revoleaba. Imaginate que éramos 27 en una mesa, el que querÃa pechuga se la agarraba con la mano y la tiraba en el plato blanco de cumpleaños. Cuando la Nannis vio que tirábamos la comida se fue a un costado y quedó afuera de la fiesta. Después empezábamos a bailar, Diego con la corbata en la cabeza, y le pasábamos al ladoâ€.
Tiempo después, Ruggeri y su esposa estaban mirando el programa de Susana Giménez en la televisión, cuando se sorprendieron al ver de invitada a Mariana Nannis, quien contó lo vivido en aquella fiesta. “Nos mató y Nancy querÃa llamar a Susana para decirle que no fue asÃ. Después la cargábamos en las concentraciones a la Nannisâ€, completó.
En otra tramo de la charla no faltaron las menciones a Maradona, con quien el ex zaguero de 62 años mantuvo una estrecha amistad desde su paso por Boca hasta la Selección. El Cabezón evocó la condición de lÃder que tenÃa Diego para pelear que le pagaran los sueldos en el Xeneize: “Nos hizo ganar un montón de plata en la gira por Japón y Malasia antes de irse al Barcelona. Viajamos por él, conocimos el tren bala por él... Cobraba 60 mil dólares por partido y nosotros mil. Era tremendamente generoso, cuando la estabas pasando mal iba tocaba la puerta (a los dirigentes) y ¿cómo le decÃas que no? Después en la cancha te matabas por él. Eso es ser un lÃderâ€.
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Por último, Ruggeri contó que no piensa vender las camisetas de Argentina con las que ganó el Mundial de México 1986 bajo ninguna circunstancia. “Lo único que le pido a mis hijos es que no las vendan. Me han ofrecido de todo, hasta 100 mil dólares por una remera, pero no tienen precio. Al mellizo (por uno de sus hijos) ya lo tengo amenazado. En el momento no le dábamos bola a las camisetas y las tirábamos por ahÃ. Qué loco fue todo que cuando terminó el partido con Alemania, Diego tiró la suya por ahà y después se subastó por 9 millones de dólares. Tirábamos todas las camisetas en el medio del vestuario, venÃa el utilero del otro equipo con camisetas y las intercambiaban. En toda esa pila de ropa estaba la de Diegoâ€, culminó.
