27 de mayo de 2024
Es argentina, hizo cumbre en el Everest y marcó un hito para el andinismo sudamericano: “No sabía nada de montañismo, pero quería intentarlo”
María Belén Silvestris tiene 34 años, tocó la cima del “techo del mundo” y se transformó en la persona más joven de la región en completar las Siete Cumbres. Cómo se decidió a afrontar este peligroso reto y la importancia de contar con un sherpa para la riesgosa travesía por los Himalayas
Después de casi dos meses de aclimatación y siete dÃas de ascenso, el pasado 21 de mayo MarÃa Belén Silvestris cumplió uno de sus grandes sueños al hacer cima en el Monte Everest, conocido como “el techo del mundoâ€. Sin embargo, su hito cobró una relevancia aún mayor por haberse convertido en la persona más joven de Sudamérica en completar el desafÃo de las Siete Cumbres (Seven Summits, en inglés), que consta en escalar las montañas más altas de cada continente. “Fui probando y a medida que escalaba otras montañas, me iba bien y mi cuerpo se iba adaptando, fui ganando confianza para cumplir este sueñoâ€, reconoció este lunes la argentina de 34 años desde Sao Paulo, Brasil, a donde regresó este domingo después de un largo tiempo fuera de su paÃs de residencia.
Directora del área de marketing y de una unidad de negocio de la multinacional Procter & Gamble (P&G), MarÃa Belén se interesó en el andinismo durante un viaje que realizaba por el Tibet, una región autónoma de China ubicada al lado norte de los Himalayas. Sin ningún tipo de experiencia previa en la disciplina, a la oriunda de Buenos Aires la desveló el solo hecho de observar el campamento base de los escaladores que se le animan a los 8.849 metros sobre el nivel del mar del Monte Everest.
“Yo estaba viajando por Tibet, China, llegué al Everest, vi el campamento base de todos los escaladores y dije: ‘Quiero subirlo. ¿Por qué no puedo subirlo?’ No sé cómo ni con qué plata, pero querÃa hacerlo. No sabÃa nada de montañismo pero querÃa intentarlo. Fui probando y a medida que fui escalando otras montañas, me fue yendo bien y mi cuerpo se fue adaptando bien, fui ganando confianza para cumplir este sueñoâ€, contó Silvestris este lunes, durante una entrevista para radio Mitre.
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Pero concretar el desafÃo de las Siete Cumbres no fue nada sencillo, ya que antes de hacer cima en el Everest MarÃa Belén tuvo que probarse en otros picos icónicos del mundo. “La primera montaña fue el Kilimanjaro en Tanzania, Ãfrica. Después fui por Rusia, el Monte Elbrus, y luego a nuestro Aconcagua, que es la más alta fuera de los Himalayas. Y por cómo está ubicada la presión atmosférica, es la más parecida a un 8.000 fuera de los Himalayasâ€, destacó durante su relato.
En cuanto a la preparación que debió realizar para hacer cumbre en el Everest, el pico más alto de los Himalayas, MarÃa Belén contó que el periodo de aclimatación demanda cerca de dos meses porque “hay que adaptar el cuerpo de a pocoâ€. Y respecto al tiempo que necesitó para hacer cumbre, precisó: “Una vez que pasé todas las fases de aclimatación, tardé 7 dÃas en subir el Everestâ€.
Si bien son muchos los andinistas que se desviven por tocar “el techo del mundoâ€, una de los mayores riesgos que se enfrentan en esta travesÃa es la posibilidad de sufrir el congelamiento de las extremidades, dadas las temperaturas hostiles que se pueden presentar a lo largo del recorrido. “Las temperaturas pueden llegar a -40° fácilmente. Obviamente que el viento es un factor fundamental, no sólo el clima, porque pueden hacer -40° pero si hay viento, ahà es donde el riesgo de congelamiento aumenta muchÃsimo. El principio de congelamiento, especialmente en las extremidades, es una razón bastante normal por la cual las personas son evacuadas de la montañaâ€, advirtió la escaladora de 34 años.
MarÃa Belén documentó su subida al Everest a través de su cuenta de Instagram. Subió fotos y videos de todas las fases de aclimatación previas al ascenso, y dio cuenta de los terrenos y condiciones hostiles a las que se enfrentaba. Y en ese improvisado rol de documentalista, la montañista argentina también subrayó la importancia de los sherpas, a quienes calificó como “fundamentales†para hacer cumbre en el Everest.
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“Sin los sherpas, el 90% de las personas que escalan el Everest no podrÃan escalarlo. Hay diferentes grupos. Primero hay uno que arma el camino para que nosotros los mortales podamos subir con más seguridad. Colocan las cuerdas para estar siempre atado y las famosas escaleras que cierran las grietas. Y además de eso, son los encargados de cargar el oxÃgeno extra que vos necesitás. Yo llevaba un tanque pero uno sólo para hacer cumbre y volver no alcanza. Te ayudan a cambiar el oxÃgeno y te dan apoyoâ€, detalló sobre la encomiable tarea que cumplió Sonam, el sherpa que acompañó a MarÃa Belén en su travesÃa por el Everest.
Luego de casi dos meses de cansadoras caminatas, exigentes ejercicios de aclimatación y descansos en lugares inhóspitos, MarÃa Belén llegó a la cima del Everest a las 10.30 de la mañana del pasado martes 21 de mayo. En declaraciones radiales, ella misma aseguró que lo primero que sintió al concretar el desafÃo de las Siete Cumbres fue “alivioâ€, pero al mismo tiempo sabÃa que todavÃa faltaba la mitad del periplo para volver sana y salva a su casa.
“Lo primero que pensé cuando hice cumbre fue alivio. Es duro, por momentos sufrÃs frÃo y cansancio… Obviamente que también hay sensación de felicidad, pero a diferencia de otros deportes, cuando vos ganaste, ganaste, y se terminó el partido. Acá cuando llegaste a la cumbre, en verdad estás a la mitad del camino. Hay que volver sano y salvo. Entonces llegás, tenés un poco de felicidad y alivio, pero después tener que estar enfocado para volver porque, de hecho, la mayorÃa de los accidentes suelen pasar a la vuelta, cuando la gente ya se relaja y está muy cansadaâ€, lamentó.
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“El foco tiene que ser extremo. No sé si lo más difÃcil es volver, pero sà es cuando las negligencias pasan porque la gente se suele relajar más.â€, puntualizó MarÃa Belén.
A pesar de ser empleada en relación de dependencia, lo cual podrÃa implicar ciertas limitaciones de tiempo para practicar el deporte que tanto la apasiona, MarÃa Belén valoró que siempre contó con el apoyo de la empresa para la cual se desempeña, debido a que siempre le brindaron “facilidades†para poder viajar y cubrirla cuando ella no estaba disponible.
Consumado el gran reto que se habÃa puesto en el horizonte, la deportista argentina ahora piensa tomarse “un recreo†de las montañas para poner su foco, el mismo que durante tanto tiempo le dedicó a subir el Everest, en el próximo paso de su vida: conformar una familia con Tomás, su marido. “Ahora necesito un recreo y creo que el próximo paso en mi vida será formar una familia, que siempre lo pospuse porque sabÃa que con la montaña tenÃa el foco 100 por ciento ahÃ. Una vez que tenés hijos, las prioridades cambian en la vidaâ€, reconoció MarÃa Belén, satisfecha por haber quedado en la historia del montañismo sudamericano.
Antes de emprender el extenso camino hasta la cima del Everest, con el objetivo de concretar el ascenso a las Siete Cumbres, MarÃa Belén escaló el Puncak Jaya (4.884 msnm, en OceanÃa); el macizo Vinson (4.892 msnm, Antártida); el Monte Elbrus (5.642 msnm, Europa); el Kilimanjaro (5.895 msnm, Ãfrica); el Denali (6.194 msnm, América del Norte) y el Aconcagua (6.961 msnm, Sudamérica).
