25 de febrero de 2025
El crudo relato de una de las estafadas por Leonardo Cositorto: “Llegué a invertir 30 mil dólares en Generación Zoe”
Karina López (48) perdió parte del dinero de la venta de la casa de sus padres en Zoe y tuvo que pedir un préstamo al banco. A horas de que se defina la pena del líder de la organización, declarado culpable de estafa y asociación ilícita, asegura: “Mientras siga preso, no me interesa cuántos años de cárcel le den”
La desesperación escaló cuando alguien le avisó que las cuentas de la empresa habÃan sido congeladas. DÃas después, esas lÃneas de contacto dejaron de funcionar y Karina López tiene 48 años, tres hijos de 29, 24 y 22, y trabaja como administrativa en una pyme. A Generación Zoe llegó a través de una recomendación del algoritmo de Instagram, tentada ante la posibilidad de hacer crecer el dinero que le dejó la venta de la casa de sus padres, un matrimonio de adultos mayores a los que cuida desde hace años. “Como ellos vivÃan en San MartÃn y yo en San Fernando, con mis hermanos decidimos vender su casa para mudarlos cerca mÃo. Para cubrir sus gastos, empecé a invertir en distintos lugares. Mi objetivo era costear su alquiler de su vivienda y sus necesidades a base de intereses. Al principio lo hacÃa en pesos, pero la inflación me comÃa bastante las gananciasâ€, relata.
En aquel entonces, su cuenta de Instagram comenzó a mostrarle videos de un chico que vivÃa en Mendoza y que promocionaba Generación Zoe. “Vos ponÃas 2.000 doÌlares para entrar y, sobre esa inversioÌn mensual, te daban un 7%. Empecé a averiguar y me pareció serio. DecÃan que tenÃan respaldo del Banco Central y del ex juez Decidida a comprobar la “solidez†de Generación Zoe, Karina se acercó a la sede de Belgrano, ubicada en la calle Crisólogo Larralde al 1800. “Era impresionante. El edificio tenÃa tres pisos con gente entrando y saliendo todo el tiempo. HabÃa una sala con computadoras y personal de seguridad en la puerta. Yo veÃa cómo la gente cobraba en efectivo y se llevaba los dólares en la mano. Incluso yo misma retiré dinero de esa manera: me sentaba en un escritorio con un referente, ingresaban mi DNI en la plataforma, verificaban mi cuenta y me entregaban el dinero en el momentoâ€, cuenta. El primer mes Karina cobró sus intereses sin problema. En diciembre de 2021, le ofrecieron una nueva inversión: el “robot navideñoâ€. “Si ponÃa 5.000 dólares, en seis meses lo recuperaba con un 20% de interés. Además, me regalaban un viaje en crucero. Lo acepté y, en enero, volvà a invertir. Ahà puse bastante más dineroâ€, recuerda.La confianza era total: “HabÃa sucursales en todo el paÃs, conocÃa gente que también habÃa puesto plata y, al igual que yo, cobraba. Incluso cuando mis hijos me advirtieron: ‘Mamá, vos estás loca’, para mà no habÃa chances de que se viniera todo abajo. ‘En tres o seis meses recupero todo’, pensabaâ€. Pero eso que creyó imposible, pasó. Faltaban menos de dos semanas para la operación de su madre y el dinero para costear la cirugÃa estaba atrapado en Zoe. Desesperada, Karina le envió una carta a Leonardo Cositorto, con quien se habÃa cruzado varias veces e, incluso, intercambiado algún saludo. “Le escribà explicándole mi situación. Él mismo habÃa dicho que se encargarÃa de ayudar en casos urgentes. Le envié las facturas de la cirugÃa y pedà que me devolvieran el dinero. Nadie me respondió. Terminé endeudándome y sacando un préstamo bancario para pagar la operaciónâ€, cuenta.—¿Llegaste a recomendarle a alguien que invirtiera dinero en Generación Zoe?
—¿En qué momento te diste cuenta de que habÃas caÃdo en una estafa?
—En el momento en que estaba ingresando a mi mamá al quirófano y las personas que me decÃan que me iban a ayudar me soltaron la mano. Me sentà abusada. Fue una situación muy desesperante y horrible porque si yo no hubiese podido sacar el préstamo, ¿de dónde iba a sacar la plata para pagar la cirugÃa? Yo tomé la decisión de invertir para mantener a mis viejos y era la responsable de haber cometido una equivocación enorme.Para salir del bajón, Karina decidió ponerse en movimiento. “Empecé a contactar a otras vÃctimas y a organizarnos. Junté más de 600 personas y encontramos un abogado, Gustavo D’ElÃa, para presentar una demanda colectivaâ€, explica acerca de la causa que busca conocer el paradero de los millones de dólares que los ahorristas pusieron en Zoe.—Pasaron tres años. ¿Te repusiste de este golpe, no solo económico, sino también emocional?
——Sentà un alivio porque yo dije: “Bueno, este tipo no va a seguir estafando a nadieâ€. Al final, después abrió otra plataforma digital para atraer a inversores desde la cárcel. Ese fue otro disgusto.
—Mientras siga preso, no me interesa la pena que le den. Yo sigo en pie con demanda colectiva. No voy a bajar los brazos porque soy muy creyente. Tengo la convicción de que la justicia, tarde o temprano, tiene que llegar.