21 de abril de 2025
Misa en Buenos Aires para despedir a Francisco: “El mejor homenaje que podemos hacer es unirnos y dejar de enfrentarnos todo el tiempo”
El arzobispo de Buenos Aires, Jorge García Cuerva, encabezó una misa en la Catedral Metropolitana tras la muerte del Papa
Luego de la misa por la muerte del papa Francisco, el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Jorge Macri, recordó al PontÃfice como “un Papa que siempre nos reclamó estar cerca de los que más sufrenâ€.
“Un mapa sin pompa, sin lujo, dedicado a la gente que lo necesitaba y con mucha coherencia a lo largo de toda su vida. Y compartimos una visión que yo me llevo para siempre en el corazón, que es el concepto de no dejar a nadie atrás, de que nadie, de que nadie es descartable, de que los que tenemos que tener roles de liderazgo tenemos que tener certeza de rumbo, pero también sensibilidad para ir al fondo de la filaâ€, dijo. “Yo me quedo con el recuerdo de un Papa que nos representó en el mundo. Él siempre estuvo. Y llegó a los argentinos y a esta ciudad, a cada rincón del mundo. Y nos tuvo siempre en sus oraciones. Asà que me quedo en eso. Lo que defina el Arzobispo es lo que vamos a lo que vamos a acompañarâ€, agregó. La Catedral Metropolitana está llena de fieles que se sumaron la misa que oficia GarcÃa Cuerva para despedir al papa Francisco. Como pocas veces, se puede ver a muchas personas conmovidas hasta las lágrimas. En el altar hay un manto negro y una foto de Francisco, sonriente, durante su Pontificado. La fila para comulgar fue extensa, silenciosa y llena de respeto. Se nos fue el Papa de los pobres, de los marginados, de los que nadie quiere, de los que muchos excluyen. Ayer, su última audiencia fue con el vice de EE.UU. y él compartió su enorme preocupación por los migrantes. Un hombre que fue coherente desde el primero al último dÃa. El padre de todos. El padre de la misericordia que nos enseñó que Dios nos ama con locura y entrega la vida por nosotros.El Papa decÃa que si Dios fue tan misericordioso con nosotros, nosotros no podemos dejar de serlo con los demás. Nos insistió con la cultura del encuentro, con tender puentes. El Papa fue nuestro padre. El padre de todos. El padre de los pobres. El padre de la misericordia. El padre de la alegrÃa.Nos decÃa que los cristianos no podÃamos tener cara de vinagre, no podÃamos ser quejosos y apesadumbrados.Y justamente se nos va en la octava de Pascua, el dÃa que los cristianos celebramos la resurrección del Señor. Qué contradictorio parece estar hoy nuestro corazón. Por un lado, celebramos la Pascua y queremos vivir la alegrÃa pascual porque la muerte ha sido vencida para siempre con la resurrección del Señor. Pero al mismo tiempo, el dolor del corazón es grande porque se fue nuestro padre. El Padre nuestro. El padre de los argentinos, al que no siempre comprendimos pero profundamente amamos.Me animo a decir que ahora todos nosotros tenemos que ser un poco Francisco. Tenemos que tomar conciencia de que la Iglesia debe ser un lugar para todos, no discriminar ni dejar a nadie afuera. Todos tenemos que ser un poco Francisco y estar atentos a nuestros hermanos más pobres, a los marginados, a los que nadie quiere.El mejor homenaje que podemos hacer es unirnos, tender puentes, dialogar, dejar de enfrentarnos todo el tiempo, porque si es el padre, qué mayor dolor que ver a sus hijos divididos. Que se vaya Francisco al cielo con la tranquilidad de que sus hijos van a tratar de vivir esa unidad nacional tan pendiente entre nosotros.El jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires está sentado en primera fila de la Catedral Metropolitana, donde en los próximos minutos se oficiará una misa para recordar al PontÃfice. Participan también de la ceremonia Clara Muzzio, vicejefa de Gobierno, Gabriel Sánchez Zinny, jefe de Gabinete de CABA y Pilar Bosca, directora general de Cultos del gobierno porteño. El rector de la Catedral Metropolitana de Buenos Aires informó que el templo católico más emblemático de CABA estará a disposición de los actos que se realicen para despedir a Francisco. Se dispuso colocar un manto de luto en el altar para la misa que oficiará hoy GarcÃa Cuerva. Una vez establecido el dÃa del sepelio en Roma se llevará a cabo una misa solemne funeraria.Apenas se abrieron las puertas de la Catedral, los pieles que esperaban en en la escalinata ubicada frente a Plaza de Mayo ingresaron al templo y empezaron a rezar. AgustÃn, que vive en Moreno y tiene 41 años, fue el primero en dejar una velita en la puerta. Dijo: “Fue el último ser humano que le dio la mayor importancia al amor al prójimo. Su mensaje de amor es importantÃsimo siempre y también ahora, en especial para los jubilados y los trabajadoresâ€.Fotos: Jaime Olivos