5 de enero de 2026
Un estudio alertó por el impacto del cambio climático en las mariposas monarca
Un equipo de investigadores detectó un aumento significativo de infecciones parasitarias en esta especie, relacionado con el incremento de las temperaturas
Además, afecta la habilidad de los insectos para completar su migración anual, un fenómeno esencial para la perpetuidad de la especie. La tendencia observada desde 2002—la triplicación de infecciones—acentúa el desafÃo ambiental al que se enfrentan actualmente.
Un elemento clave en la biologÃa de la mariposa monarca es su relación exclusiva con el algodoncillo, única planta sobre la que puede depositar sus huevos y de la que se alimentan las orugas. Ante la preocupación por la conservación, diversos grupos han promovido la plantación de algodoncillo en jardines urbanos. Sin embargo, en muchas ocasiones se elige algodoncillo tropical, una especie no nativa capaz de crecer durante todo el año en regiones templadas. Esta disponibilidad continua permite que las monarcas retrasen o eviten su migración invernal, ampliando el perÃodo durante el cual los parásitos pueden infectar a las mariposas que permanecen en esas zonas.Investigaciones previas sugirieron que temperaturas más elevadas potencian los niveles de toxinas en las plantas, y que incluso los propios parásitos muestran menor tolerancia al calor extremo. Dichos experimentos en laboratorio ofrecÃan perspectivas relativamente alentadoras: un clima más cálido podrÃa reducir la prevalencia de infecciones y beneficiar a la especie.
El nuevo estudio, en cambio, introdujo una variable crucial: la fluctuación natural de la temperatura, condición que imita el entorno real. Para ello, los cientÃficos criaron mariposas infectadas y no infectadas en algodoncillos tropicales y nativos, sometidos tanto a temperatura ambiente como a temperaturas elevadas en campo abierto. Los resultados pusieron en cuestión los supuestos anteriores.Altizer describió las hipótesis iniciales: “Pensábamos que los parásitos se verÃan más afectados por los tratamientos más calientes. Pensábamos que menos monarcas se infectarÃan con los tratamientos más calientes. Pensábamos que las monarcas que se alimentaban de algodoncillo más tóxico también tendrÃan menos infecciones que las monarcas que se alimentaban de algodoncillo no tóxicoâ€. Ninguna de esas predicciones se confirmó.El alcance de tolerancia de las monarcas ante estas toxinas no es ilimitado. Aunque pueden asimilarlas y beneficiarse de cierta protección, los cientÃficos hallaron que una exposición excesiva puede enlentecer el desarrollo de las mariposas y dañar sus células. En algunas circunstancias, las mariposas llegan a excretar parte de esas toxinas, perdiendo asà la protección que podrÃan haber obtenido al consumir algodoncillo tóxico.
La preocupación se acentúa al contemplar que “un mundo más cálido podrÃa ser un mundo más enfermo para las monarcasâ€, en palabras de la responsable del estudio. La combinación de fluctuaciones térmicas naturales, la introducción de especies de plantas no nativas y la aceleración del cambio climático está configurando un escenario adverso para la sanidad de las poblaciones de mariposa monarca, cuya capacidad migratoria y supervivencia ya se ven mermadas por la propagación del parásito.