Miércoles 28 de Enero de 2026

COSQUíN 2026

27 de enero de 2026

Cosquín 2026: la tercera luna tuvo a Abel Pintos como corazón de una noche inolvidable

Emoción, compromiso y diversidad musical marcaron una jornada de alto vuelo, con un show consagratorio del bahiense, la potencia de Ahyre, el mensaje de Duratierra y una apertura valiente a cargo de Luciana Jury.

Por Alejandro Iena – con la colaboración de Adolfo “Cholo” Roldán

 

La tercera luna del Cosquín 2026 volvió a confirmar el pulso artístico y emocional de esta edición del Festival Nacional de Folklore. Con una grilla diversa y arriesgada, la noche tuvo su punto culminante en otra presentación memorable de Abel Pintos, pero también dejó huella con el vuelo musical de Ahyre, el mensaje necesario de Duratierra y una apertura intensa y comprometida de Luciana Jury.

La cobertura de la jornada estuvo a cargo de Alejandro Iena, con la colaboración de Adolfo “Cholo” Roldán, para Radio TV Claro de Luna, siguiendo de cerca una luna atravesada por la emoción, la identidad y la vigencia del folklore en todas sus formas.

El inicio de la noche contó con la palabra del poeta ecuatoriano Antonio Preciado en el Rincón de los Poetas y una nueva presentación del Ballet, que volvió a rendir homenaje a Andrés Chazarreta. Luego, el Himno a Cosquín sonó en las voces de Guitarreros, preparando el clima para una apertura musical tan desafiante como honesta.

Con guitarra en mano, Luciana Jury salió sola al escenario y asumió el riesgo de dialogar con una plaza que aguardaba, paciente, por Abel Pintos. Su propuesta recorrió distintos climas y se potenció con invitados como José Luis Aguirre, Mery Murúa, Paola Bernal, Pampi Torre y Susy Shock, con quienes interpretó No podrán. “Si tengo la oportunidad de tener un micrófono en este festival, voy a contar cómo veo el mundo”, sintetizó luego la artista, dejando en claro el sentido de su paso por Cosquín.

Más tarde fue el turno de Duratierra, que presentó canciones de su disco A los amores, ganador del Premio Gardel. De manera gradual, el grupo fue conquistando a la plaza con chacareras, gatos y cuecas, sostenidas por el carisma y la potencia expresiva de Micaela Vita. El mensaje atravesó la música: la defensa de los jubilados, las infancias, las personas con discapacidad, los recursos naturales y el reclamo por los incendios en la Patagonia estuvieron presentes sin perder la ternura ni la esperanza. Los invitados Eli Suárez, Noelia Recalde y Mery Murúa sumaron emoción a un tramo profundamente sentido.

La noche también tuvo su recorrido federal con la Delegación de Uruguay, que aportó música y danza con espíritu charrúa; la firme presentación de Cristian Capurelli; y el festejo de Lucía Ceresani, que celebró 25 años de su debut en Cosquín evocando aquel primer paso por el escenario mayor.

Los ganadores del Pre Cosquín 2026 aportaron sorpresa y respeto mutuo con una plaza atenta: el Dúo Marcos–Batallanos deslumbró con su propuesta instrumental basada en marimba y percusión, mientras que Nicolás Robles, Solista de Malambo Masculino, desplegó potencia y técnica.

Un capítulo aparte mereció Ahyre. El quinteto salteño ofreció un show sin fisuras, con canciones de identidad propia y una puesta en escena de primer nivel. La plaza acompañó de principio a fin, coreando cada tema y confirmando el lugar del grupo como uno de los nombres más sólidos de la escena actual.

El cierre llegó de la mano de Abel Pintos, que apareció en el escenario Atahualpa Yupanqui pasadas las dos de la mañana. Allí volvió a renovarse una devoción que lleva 28 años en Cosquín. Con un show extenso, una banda ajustadísima y una conexión única con su público —al que llama, desde siempre, su “familia”—, el bahiense recorrió clásicos, rescató joyas de su repertorio más folklórico y regaló momentos de profunda emoción.

Entre las perlitas de la noche se destacaron El río va, de Lucas Segovia, y un bloque de zambas y chacareras que incluyó Para cantar he nacido, dedicada a sus autores, Bebe Ponti y Horacio Banegas. Abel volvió a hacerlo: emocionó, agradeció y reafirmó ese lazo inquebrantable que lo une a Cosquín.

Así, la tercera luna dejó en claro que el Cosquín 2026 late con fuerza: un festival que honra la tradición, se anima al presente y proyecta el futuro con sensibilidad y convicción.

COMPARTIR:

Comentarios