CLARO DE LUNA
27 de octubre de 2026
El cardiólogo Raúl Sánchez advirtió sobre los riesgos del estrés y destacó la importancia de los controles preventivos
En una entrevista con Clarito Ríos en Radio TV Streaming Claro de Luna, el médico explicó cómo influyen el estrés y los factores de riesgo en la salud cardiovascular, abordó la muerte súbita y remarcó la importancia de los chequeos médicos, especialmente en deportistas y mayores de 50 años.
A lo largo de la charla, el especialista hizo hincapié en la necesidad de no esperar a que aparezcan síntomas para consultar con un profesional. También explicó cómo se manifiestan algunas enfermedades cardíacas, qué importancia tiene actuar rápidamente ante un posible infarto y por qué los controles resultan fundamentales para quienes practican actividad física, en particular a edades avanzadas.
Estrés y salud: cómo repercute en el organismo
Sánchez señaló que el estrés puede tener consecuencias en distintos sistemas del cuerpo y que su impacto es abordado cada vez más de manera interdisciplinaria por especialistas de diferentes áreas de la medicina.
“Está recontraprobado que el estrés produce enfermedades en posiblemente el lugar más débil que tengamos físicamente. Sea el corazón, sea la parte gastrointestinal, sea la parte neurológica, sea la parte respiratoria”, explicó.
El cardiólogo también mencionó las afecciones osteomusculares y las contracturas, y sostuvo que el estrés puede actuar como desencadenante de numerosas patologías.
En ese sentido, relacionó el problema con situaciones habituales de la vida cotidiana, como las dificultades laborales, las preocupaciones económicas y los conflictos personales. “Eso es adrenalina, adrenalina que corre por el cuerpo y hace mal, acelera el corazón”, describió.
Además, se refirió a las consecuencias que pueden tener determinados trastornos digestivos, como la gastritis erosiva y el reflujo, aunque cada cuadro requiere una evaluación médica específica.
Qué es la muerte súbita y cuáles son sus posibles causas
Uno de los temas centrales de la entrevista fue la muerte súbita. Sánchez explicó que se utiliza esa denominación para describir una muerte que ocurre dentro de la primera hora desde el comienzo de los síntomas, aunque el desenlace puede producirse en cuestión de minutos o incluso segundos.
El especialista aclaró que existen múltiples causas y mencionó, entre ellas, los aneurismas cerebrales que se rompen, las hemorragias cerebrales y determinadas enfermedades cardiovasculares.
También planteó la importancia de estudiar los casos para comprender qué los provocó. Según señaló, en Argentina no se realizan autopsias en todas las muertes súbitas, una situación que, desde su perspectiva, limita las posibilidades de obtener información médica y científica.
Arritmias e infartos: qué sucede en el corazón
El cardiólogo explicó que el corazón cuenta con distintas estructuras que trabajan de manera coordinada: el músculo cardíaco, las arterias coronarias, el sistema de conducción eléctrica y las válvulas. Una alteración en cualquiera de ellas puede dar lugar a distintas enfermedades.
Al referirse a las arritmias, las definió como alteraciones del ritmo cardíaco y remarcó que existen diferentes tipos, desde algunas benignas hasta otras potencialmente peligrosas.
Sánchez también explicó el papel de los cardiodesfibriladores implantables, dispositivos que pueden detectar determinadas arritmias graves y administrar una descarga eléctrica para restablecer el ritmo cardíaco.
En cuanto al infarto, detalló que se produce cuando se obstruye una arteria coronaria y se interrumpe el flujo de sangre y oxígeno hacia una parte del músculo cardíaco. Entre las arterias principales, destacó la descendente anterior por la extensión del tejido que irriga.
Cuando la obstrucción afecta una zona amplia del corazón, las consecuencias pueden ser especialmente graves. Por eso, señaló, la rapidez en el diagnóstico y el tratamiento resulta determinante.
Cateterismo: la importancia de actuar a tiempo
Sánchez describió el cateterismo como un procedimiento invasivo que puede utilizarse tanto para diagnosticar como para tratar problemas en las arterias coronarias.
Ante un infarto en curso, explicó, el procedimiento permite identificar la obstrucción y, cuando está indicado, colocar un stent para recuperar el flujo sanguíneo.
“Si el paciente llega en tiempo, dos horas, por ejemplo, desde el comienzo del dolor a la guardia, ese paciente se salva”, sostuvo al remarcar la importancia de la atención temprana.
El médico advirtió que algunas personas permanecen en sus casas porque creen que el dolor puede desaparecer por sí solo. Sin embargo, ante la sospecha de un infarto, esperar puede retrasar un tratamiento decisivo.
Cómo reconocer un posible dolor cardíaco
Durante la entrevista, el especialista explicó que el dolor de origen cardíaco no siempre se presenta de la misma manera. Puede manifestarse como una opresión o una sensación interna difícil de localizar, y en algunos casos extenderse hacia el cuello o la mandíbula.
“El paciente que me dice: ‘Tengo dolores por acá, como que no puedo respirar, como una opresión, como que me están pisando’, es muy probable que sea un dolor cardíaco”, señaló.
También advirtió que un problema coronario puede manifestarse con molestias en la boca del estómago o incluso con dolor mandibular, lo que puede llevar a confundirlo con una afección odontológica o digestiva.
No obstante, aclaró que no todos los dolores de pecho tienen origen cardíaco. Algunos pueden relacionarse con músculos, costillas u otras estructuras. La diferencia debe establecerse mediante una evaluación médica.
Ante un dolor de pecho nuevo, intenso o persistente, especialmente si se acompaña de falta de aire, sudoración, mareos o sensación de opresión, es fundamental solicitar atención de emergencia y no esperar a que desaparezca.
Diabetes, hipertensión y sobrepeso: factores de riesgo que pueden pasar inadvertidos
Sánchez dedicó parte de la charla a las enfermedades que pueden avanzar durante años sin provocar síntomas evidentes. Entre ellas, destacó la diabetes, a la que definió como un “enemigo silencioso” por las lesiones que puede ocasionar en distintos órganos y vasos sanguíneos.
Según explicó, puede afectar la vista, la circulación de las piernas, el cerebro, el corazón y los riñones. También advirtió que la predisposición genética, combinada con el sobrepeso, la falta de actividad física y el estrés, puede aumentar los riesgos.
El médico señaló, además, que observa casos de hipertensión arterial en personas jóvenes y llamó la atención sobre los hábitos alimentarios, el consumo excesivo de alcohol y la ingesta de calorías por encima de las necesidades del organismo.
En ese contexto, cuestionó que algunos pacientes interrumpan tratamientos por su cuenta o dejen de realizarse análisis de seguimiento. Para el especialista, el control periódico permite detectar alteraciones y evaluar si una enfermedad está avanzando.
Prevención cardiovascular: los controles también son necesarios cuando no hay síntomas
El cardiólogo insistió en que sentirse bien no significa necesariamente estar libre de una enfermedad. Como ejemplo, recordó su experiencia con jugadores de la Liga de Veteranos, en quienes encontró alteraciones cardíacas durante los exámenes previos a la práctica deportiva.
“Yo encontré un montón de problemas. Se me enojaban: ‘Yo no tengo nada, yo no siento nada, ¿por qué no me va a dejar jugar, doctor?’”, relató.
Según explicó, algunos deportistas presentaban extrasístoles ventriculares o soplos que requerían una evaluación más profunda, a pesar de no haber experimentado molestias.
Sánchez sostuvo que la actividad física es beneficiosa, pero que debe adecuarse a la edad y a las condiciones de cada persona. En mayores de 50 años, remarcó la necesidad de conocer los propios límites y evitar esfuerzos que excedan la preparación física.
También aclaró que un electrocardiograma de reposo permite detectar determinadas alteraciones, pero no descarta todos los problemas posibles. En algunas disciplinas deportivas, como el rugby, los controles pueden incluir estudios complementarios, según las evaluaciones y los protocolos correspondientes.
Cuándo consultar al médico y qué estudios realizar
Sobre los controles preventivos, Sánchez recomendó comenzar por una consulta clínica. Un profesional puede realizar un examen físico, auscultar el corazón y solicitar análisis para evaluar, entre otros parámetros, la glucosa, el colesterol y el funcionamiento de los riñones y el hígado.
Si durante esa evaluación aparecen indicios de una enfermedad cardíaca, puede ser necesaria la consulta con un cardiólogo y la realización de estudios específicos.
El médico sugirió una valoración cardiológica periódica a partir de los 50 años y señaló que la frecuencia y el tipo de estudios deben ajustarse a los antecedentes, los síntomas y los factores de riesgo de cada paciente.
Aunque advirtió que no todos los episodios de muerte súbita pueden anticiparse, defendió la utilidad de los controles para detectar problemas que todavía no provocaron manifestaciones clínicas.
Las enfermedades cardiovasculares, entre las principales causas de muerte
Durante la charla, Sánchez también se refirió al peso de las enfermedades cardiovasculares en las estadísticas sanitarias. Aclaró que estas no comprenden únicamente los infartos, sino también otras afecciones del corazón y de los vasos sanguíneos del cerebro y de las extremidades.
Por eso, insistió en que la prevención debe contemplar una mirada integral de la salud y no limitarse a la detección de problemas coronarios.
Su presente profesional después de la jubilación
Hacia el final de la entrevista, el doctor Raúl Sánchez contó que se jubiló del hospital, aunque continúa atendiendo pacientes y actualizándose mediante la lectura de artículos médicos.
“Me siento capaz todavía, con ganas. Leo muchos artículos médicos, me voy actualizando”, expresó.
Actualmente trabaja dos días por semana y aseguró que mantiene su actividad mientras tenga motivación y pacientes que soliciten turnos.
“Hasta ahora me sacan turnos, los lleno”, concluyó.