23 de septiembre de 2025
Vivía en un caño de desagüe con su perro y cuidaba la ciudad de Trulalá: el origen de Hijitus, el primer superhéroe argentino
El niño, gracias a sus superpoderes, enfrentaba a un grupo de malvados algo torpes e ingenuos, en ese pueblo imaginario. La historia de este justiciero infantil y la de su creador, Manuel García Ferré
El precursor de la publicación de historietas en nuestro paÃs fue la revista Caras y Caretas, que habÃa sido fundada el 8 de octubre de 1898. Primero fue Viruta y Chicharrón, una tira producida en Estados Unidos adaptada con una mirada argentina, y pegado salió Don Goyo Sarrasqueta y Obes, ideada y escrita por Manuel Redondo, a partir de 1913. SolÃa aparecer escrito en tercera persona y enfrentaba diversas situaciones.
En nuestro paÃs, las historietas comenzaron primero a publicarse en revistas y luego en diarios. El pionero fue La Nación, al que le llovieron infinidad de crÃticas, ya que para algunos de sus lectores este material desmerecÃa la seriedad del diario. El que explotó la cuestión fue Natalio Botana, director de CrÃtica, fanático de las historietas, quien les dio un amplio espacio. Fueron muchos los talentos cuyos trabajos poblaron las páginas de diarios y revistas. Uno de ellos fue el español Manuel GarcÃa Ferré, que habÃa nacido en AlmerÃa el 8 de octubre de 1929. De familia republicana, en tiempos en que el paÃs estaba enfrentado a muerte, decidió emigrar, y a partir de 1947 vivió en nuestro paÃs.En su España natal habÃa descubierto la técnica del grabado en libros que encontró en la biblioteca del colegio donde cursaba el bachillerato y quedó maravillado.
Con la familia radicada en Argentina, se anotó en la Facultad de Arquitectura en la Universidad de Buenos Aires, la que abandonó después de tres años de estudio. A la par, trabajaba en una agencia de publicidad y, en los tiempos libres, iba de redacción en redacción mostrando sus trabajos. No habÃa estudiado dibujo en ningún lado y su formación fue autodidacta.La primera historieta de GarcÃa Ferré se llamó “Pi-PÃo†y salió en Billiken durante seis años. El protagonista era un pollito linyera que vestÃa de cowboy e imponÃa el orden en Villa Leoncia. En esa tira aparecÃa como un personaje secundario, que luego tomarÃa vuelo propio, un niño llamado Hijitus, buscando a su padre Papitus. Entonces lucÃa un sombrero similar a un hongo.
Los personajes crecieron, se hicieron muy populares y GarcÃa Ferré decidió tomar su camino. El 8 de octubre de 1964 fundó la revista Anteojito, publicación que a fines de esa década y comienzos de la del setenta venderÃa 400 mil ejemplares y serÃa el tradicional competidor de Billiken.El chico era pobre y vivÃa en un caño gigante en las afueras del pueblo de Trulalá, junto a su perro Pichichus. El uso reiterado de la terminación “us†en los nombres de sus personajes venÃa de la aversión al latÃn de GarcÃa Ferré y de lo que le habÃa costado aprenderlo en la escuela. Prometió que llegarÃa el momento en que, de algún modo, se vengarÃa, y asà lo hizo.
Hijitus era la personificación de la simpleza y de la sensatez, y el reflejo del niño que GarcÃa Ferré llevaba dentro. Cuando salÃa de su sombrero transformado, era indestructible: volaba, tenÃa una fuerza descomunal y era, prácticamente, invulnerable. VestÃa un traje azul claro, con capa. El villano era el profesor Neurus, y una de sus motivaciones era el de hacerse de ese sombrero mágico, ya que cuando debÃa resolver una situación complicada, Hijitus se metÃa dentro y luego de decir “sombrero, sombrerito, conviérteme en super hijitusâ€, salÃa transformado en un superhéroe con superpoderes. “Fu, fu, y chuchu, chucu, chucuâ€, era otra de sus expresiones caracterÃsticas.La historieta incluÃa una galerÃa de personajes entrañables. Como Larguirucho, que empezó más asociado a Neurus pero que con el correr de los episodios, pasó del lado de los buenos, porque, en definitiva, era un flaco inocente.
Estaba Oaky, el eterno bebé que vivÃa fajado porque en esos tiempos no existÃan los pañales descartables y caminaba como si fuera un gusano. Lo insólito era que cuando se enojaba, sacaba de sus ropas dos revólveres y empezaba a los tiros. Era hijo de Gold Silver, el hombre más rico del pueblo, y contaba con un mayordomo, de apellido Gutiérrez.En los argumentos, le escapaba a la violencia, a la que habÃa vivido en carne propia en su infancia en España en medio de la guerra civil, con las privaciones tÃpicas de un hogar humilde. De niño, como no le podÃan comprar juguetes, él se los hacÃa.
En 1967 el éxito llegó a la televisión, donde se emitÃa por Canal 13, gracias al impulso que le dio el cubano Goar Mestre, el fundador y director de la señal. Fue la primera serie televisiva de dibujos animados en el paÃs y se cuenta que la que tuvo más repercusión en América Latina.TenÃa su estudio en un décimo piso del Edificio Apolo, sobre la avenida Corrientes. Con el tiempo habÃa armado dos equipos: uno se dedicaba a la producción de las tiras gráficas y el otro, más experimentado, trabajaba en los dibujos animados.
En 2009 GarcÃa Ferré fue nombrado ciudadano ilustre de la ciudad de Buenos Aires. Falleció el 28 de marzo de 2013, llevándose en su corazón esos queridos personajes, tan buenos como simpáticos, que acompañaron a generaciones en sus infancias. Seguramente, es su caso. Y el mÃo también.
