COSQUíN 2026
30 de enero de 2026
Cosquín 2026, sexta luna: homenajes a flor de piel, cruces festejados y carnaval toda la vida

Los Nocheros, Destino San Javier y Los Tekis demostraron que los clásicos no pasan de moda. Yamila Cafrune y Bruno Arias trajeron el mensaje necesario y la emoción total llegó al recordar a Musha Carabajal.
Cobertura de Alejandro Iena – con la colaboración de Adolfo “Cholo” Roldán
Abre la puerta y entra a mi hogar, amigo mío, que hay un lugar. Con ese espíritu del eterno clásico de Los Carabajal, la sexta luna de Cosquín 2026 hermanó a diferentes artistas de esta y de otras noche, especialmente durante el homenaje al gran Musha Carabajal.
Así, Destino San Javier invitó a Los Nocheros y Los Tekis a Destino y también al trío salteño; Bruno Arias le abrió la puerta a la familia de Rubén Patagonia para hacer un merecido reconocimiento al cantante chubutense y los hermanos santiagueños nos regalaron un inolvidable abrazo musical.
Los Nocheros, 20 años de un cambio
El ahora trío salteño fue el desginado una vez para abrir una noche del festival y lo hicieron con un repertorio variado y lleno de clásicos, para celebrar las dos décadas del debut en Cosquín de Alvaro Teruel, quien en enero de 2006 ya cantaba en lugar de Jorge Rojas.
El arranque del show tuvo contenido social con Juan de la calle de Yuyo Montes y de ahí pasaron a uno de sus últimos lanzamientos, Mi chica de pueblo. Pasaron las coreadas Canto nochero, Soy de Salta, Ni principio ni final y Entre el cielo y la tierra, con la participación de bailarines de Ballet Sumampa en varios de esos momentos.
Para el final quedó una seguidilla de hitazos infalibles: el humahuaqueño, La simple (Solo pa bailarla) y La yapa, pusieron a la plaza en modo fiesta.

A continuación, Las Voces de Orán recibieron una de las grandes ovaciones de la noche, sobre todo al recordar a Federico Córdoba, uno de sus fundadores fallecido en julio pasado. Salteñita de los valles y Zambita del orejero fueron de los temas más aplaudidos y luego del reconocimiento de la Comisión, el público se quedó con ganas de más.

El canto criollo de Francisco Santarén, ganador como Solista vocal Pre Cosquín 2026, también tuvo un muy buen rebote en la plaza. Con su vozarrón y la estampa campera, el «Pancho» pasó la prueba con creces.

Yamila Cafrune, novedad, mensaje y ovación
Como suele plantear en cada llegada al festival, la cantora bonearense trajo una propuesta diferente, en este caso sinfónica, un lujazo para Cosquín. Los arreglos de cuerdas le aportaron una emotividad mayor a un repertorio trabajado y popular que el público coreó y agradeció.
Campo afuera, Cuando llegue el alba y No soy de aquí no soy de allá de Facundo Cabral fueron algunas de las elegidas. «Hacía tantos años Cosquín que no hacía otra», dijo luego de la ovación y aprovechó para dejar un necesario mensaje de igualdad de género y de apoyo a la Patagonia. El merecido bis fue con Juana Azurduy y la plaza de pie.

Musha Carabajal, eterno fulgor
El segmento para homenajear a uno de los músicos más queridos en el ambiente folklórico que pasó a la eternidad en abril pasado, fue a pura chacarera, emoción y hermandad santiagueña.
Con los músicos de El canto que emerge, último proyecto de Musha, como banda estable, todo comenzó con La Telesita en las voces de Cuti y Roberto Carabajal. Luego llegó el Dúo Coplanacu para Domingo santiagueño y Orellana Lucca con Chacarera del patio, y la plaza fue pista de baile.
Entre canción y canción, los audios en off de Bebe Ponti junto con las visuales con imágenes de Musha junto a los invitados redondeó una puesta en escena sencilla y conmovedora, así tal como era el músico santiagueño. Tanto detrás del escenario como en la conferencia de prensa, todos se encargaron de destacar esas cualidades.
Mi abuela bailó la zamba para recordar a la gran Luisa en la voz de Peteco y Pa que se borren las penas, tema de Musha con Nelson Giménez, hicieron brotar varias lágrimas en la platea. El cierre con Entra a mi hogar y todos los invitados y la plaza cantando pintó una postal ideal, que le dio paso a un eterno aplauso. Nada más real que ese tributo.

Otros momentos de homenajes muy sentidos los propuso Bruno Arias, primero al invitar a la familia de Rubén Patagonia para hacer Cacique Yatel y luego al recordar a Melania Pérez con Zamba de Lozano. El jujeño brindó un show potente, comprometido y bien festivo.

Antes de la recta final, la grilla mostró a Lautaro Rojas, Ceibo y la siempre atractiva Delegación de Japón, en este caso con la artista Izumi Noda.

Destino San Javier hizo a suspirar y bailar a toda la platea y Los Tekis brindaron un show con todos los condimentos, como nos tienen acostumbrados: climas, invitados y toda la fiesta que se extendió hasta cerca de las 5 de la mañana. ¡Soltame, carnaval! sonó más fuerte que nunca y abrió la puerta para un febrero que ya llega.



